Un año más, el canal de televisión SYFY, dedicado a la fantasía y sobre todo a la ciencia ficción, trae al público madrileño una nueva edición de la MUESTRA SYFY, un festival que nació para fomentar el cine de género y de ciencia ficción, convirtiéndose en una de las citas imprescindibles de la capital para cualquier amante del cine y de la diversión.
La Muestra estará en Madrid del 5 al 8 de marzo, siendo el Cine Palacio de la Prensa de Madrid la sede del evento, como ha sido así en los últimos años. Durante estos cuatro días se podrá disfrutar de más de 15 sesiones de una selección del mejor (y a veces también el peor, jeje) cine de género. Todo lo que tenga que ver con el terror, lo sobrenatural, la ciencia ficción o la fantasía aquí es válido. Pero sobre todo, lo que está claro es que la diversión en la Muestra está garantizada. Sobre su programación, podemos destacar que por primera vez una película de animación será el título que inaugure el festival. En este caso, la elegida será ‘Onward’, de Pixar Animation, escrita y dirigida por Dan Scanlon, una persona vinculada a Pixar durante casi toda su carrera y que escribió y dirigió 'Monstruos University'.
Para el segundo día ya comienzan las largas sesiones de cine, con títulos como el thriller tailandés ‘The Pool’, la canadiense sobre zombies ‘Blood Quantum’, la interesante ‘Synchronic’ o la brasileña 'Bacurau'. Cerrará la jornada en la sesión golfa (aunque ya de por sí en la Sala 1 todas las sesiones ya son golfas) 'Shed of the dead’, comedia británica también sobre zombies.
Para el sábado tendremos platos fuertes como la sobrenatural ‘The Cleansing Hour’, la terrorífica ‘Rabid’, la también interesante 'The Lodge' o ‘Color out of space', adaptación de uno de los relatos más emblemáticos del mítico autor de terror Lovecraft, protagonizada por el mismísimo Nicolas Cage, lo que asegura emociones fuertes en la sala. Cerrará la jornada en la sesión golfa la película 'Satanic Panic', que con el nombre ya lo dice todo.
Para el último día abre la jornada ‘Human Lost’, filme de animación japonesa de ciencia ficción, la francesa ‘Le Daim’, el thriller japonés ‘First Love‘, dirigida por el mítico director Takashi Miike. Para la clausura se proyectará 'The Boy: La maldición de Brahms', secuela del film de terror que nos contará una historia totalmente nueva protagonizada por Katie Holmes y el joven Christopher Convery.
Además, como todos los años, tanto el sábado como el domingo la Muestra ha programado dos sesiones matinales dirigidas especialmente a los más pequeños, dentro de su bloque llamado "Syfy Kids". El sábado a las 12h se proyectará ‘Trolls 2 – Gira Mundial’, la secuela de la película de animación de Dreamworks, protagonizada de nuevo por las estrellas Anna Kendrick y Justin Timberlake en su versión original. Para la mañana del domingo se ha programado otro de los platos fuertes de la Muestra, ni más ni menos que 'Regreso al Futuro', coincidiendo con su 35 aniversario.
Más allá de mejores o peores títulos en la programación (aunque está claro que cuanto mejores sean los títulos mejor se pasa), la Muestra te asegura una gran cantidad de diversión por el nivel de cachondeo que se produce en la Sala 1 del cine, conocida ya por muchos como la "Sala Mandanguer". Una sala donde por una vez al año, se hace un pacto y se rompe con las reglas de educación que hay que tener generalmente en una sala de cine, y dónde se puede gritar, soltar bromas y dejarte llevar por la adrenalina de la experiencia compartida. Para los que sean más clásicos y quieran disfrutar de los largometrajes en tranquilidad, siempre les quedará la Sala 2 y 3 (aunque se perderán una experiencia única).
La Muestra SYFY colabora de nuevo con AMER (Asociación Madrileña de Empresas de Restauración) para inundar bares y restaurantes de fantasía y ciencia ficción en estos días de cine. Los establecimientos que se han sumando a la iniciativa ofrecerán a sus clientes tapas creadas para la ocasión: Vergara (C/ Vergara 1), La Traviata (Pza Isabel II, 2), Casa Nicasio (C/Unión 10), Taberna La Solea (C/ Mesoneros Romanos, 6), Cafetería Los Pinchitos (C/ Los Madrazos 7 y C/ Esparteros, 9) y Cafetería Esparteros (C/ Esparteros 9).
Además, la plataforma de vídeo bajo demanda Sky volverá a ser por segundo año consecutivo el patrocinador principal del evento.
Aquí pueden ver la programación más al detalle o si quieren comprar bonos o entradas para las distintas sesiones pueden pinchar aquí.
Desde Consumidor de Cultura iremos publicando a lo largo de todo el fin de semana diversas crónicas de todo lo que pasa en la Muestra con las críticas y análisis de cada proyección. No os lo perdáis.
miércoles, 4 de marzo de 2020
miércoles, 19 de febrero de 2020
JAPAN WEEKEND 2020: SER OTAKU YA NO ES UNA MODA, ES UNA FORMA DE VIDA
El frikismo ya no es lo que era. Hace unos años eso de que te gustase el anime o considerarte otaku (aficionado a la cultura popular nipona) era de bichos raros. Ahora, con el boom que vivimos en la actualidad, donde lo friki se ha colocado casi en el escalafón más alto de la cultura popular, que no te guste nada de esto es casi de paleto. Ya no es que te gusten las series de animación japonesas, ahora lo normal es que te sepas mejor el mapa japonés que el de tu país, escribas tu nombre en kanjis japoneses y te sepas todas las coreografías de los grupos de música pop coreana.
Y ahí es donde entra la feria Japan Weekend, que de ser un encuentro para aficionados de la cultura popular oriental ha pasado a ser una cita fija para cualquier seguidor del dibujo y del entretenimiento mainstream. Con sus dos pabellones que ocupa en el IFEMA de Madrid podemos sentirnos desbordados ante tanta cantidad y variedad de oferta.
En la entrada tenemos a las grandes editoriales y distribuidoras, que poseen los stands más ostentosos y espectaculares de la feria, donde puedes comprar tus mangas o tus Dvds/Blu-rays de tus series y pelis favoritas. A la izquierda tenemos la zona comercial, con un montón de tiendas y puestos capaces de venderte cualquier tipo de merchandising. Una zona que hace unos años predominaba toda la feria y afortunadamente se ha ido reduciendo en favor de otras zonas más interesantes.
A la derecha hay un escenario donde disfrutar de diversas conferencias y concursos de karaokes o cosplays y un ring y un tatami donde poder ver combates de wrestling y exhibiciones de artes marciales respectivamente. Al fondo tenemos la zona de videojuegos, tanto una zona para jugar a las últimas novedades o los juegos de moda como una zona de venta de videojuegos retro, perteneciente a la organización Retro Weekend Madrid, y la zona de comida, donde cualquiera puede degustar un sugerente ramen o endulzarse el paladar con un dorayaki.
Tras atravesar un pasillo donde podemos observar una galería de arte japonés y diversas tradiciones niponas como la ceremonia del té, pasamos al siguiente pabellón, el cual es más loco todavía. Zona de juegos de mesa, otra de baile donde todos los asistentes podían demostrar sus dotes después de llevar meses practicando, otras de firmas donde podías conocer a autores de mangas, actores de doblaje y cosplayers conocidos, más escenarios donde han actuado grupos de japón y se han hecho exhibiciones de baile y una galería de ilustraciones de arte Hentai solo apta para mayores de edad.
Pero lo que destaca en este pabellón es sin duda la zona de Artist Alley, cada vez más grande y ocupando esta vez casi la mitad de la feria. Allí cientos de dibujantes, ilustradores y artesanos profesionales y amateurs muestran y venden en sus stands las pequeñas obras de arte que pueden realizar con sus propias manos. Una parte que poco a poco se está convirtiendo en la estrella de la feria.
Japan Weekend es un lugar mágico para muchos asistentes, donde pueden mostrarse como son realmente sin miedo a que nadie les juzgue o les diga nada por como visten o cómo actúas al realizar tus hobbys favoritos. Lo único que podría pedirle a la feria es que, como he leído a algunos otros, no se centre solo en la industria del manganime y de lo friki y nos muestre más de la cultura japonesa, además de tocar el cine en acción real japonés, con grandes e interesantes nombres en toda su historia, y con esto se diferenciarían de otras ferias como el Expomanga.
Y es que la Japan Weekend es un lugar dónde, como nos gusta decir, la factoría de animación Ghibli es una religión, los personajes de las series de anime de acción son considerados dioses y la música celestial suena a K-pop.
En la entrada tenemos a las grandes editoriales y distribuidoras, que poseen los stands más ostentosos y espectaculares de la feria, donde puedes comprar tus mangas o tus Dvds/Blu-rays de tus series y pelis favoritas. A la izquierda tenemos la zona comercial, con un montón de tiendas y puestos capaces de venderte cualquier tipo de merchandising. Una zona que hace unos años predominaba toda la feria y afortunadamente se ha ido reduciendo en favor de otras zonas más interesantes.
A la derecha hay un escenario donde disfrutar de diversas conferencias y concursos de karaokes o cosplays y un ring y un tatami donde poder ver combates de wrestling y exhibiciones de artes marciales respectivamente. Al fondo tenemos la zona de videojuegos, tanto una zona para jugar a las últimas novedades o los juegos de moda como una zona de venta de videojuegos retro, perteneciente a la organización Retro Weekend Madrid, y la zona de comida, donde cualquiera puede degustar un sugerente ramen o endulzarse el paladar con un dorayaki.
Tras atravesar un pasillo donde podemos observar una galería de arte japonés y diversas tradiciones niponas como la ceremonia del té, pasamos al siguiente pabellón, el cual es más loco todavía. Zona de juegos de mesa, otra de baile donde todos los asistentes podían demostrar sus dotes después de llevar meses practicando, otras de firmas donde podías conocer a autores de mangas, actores de doblaje y cosplayers conocidos, más escenarios donde han actuado grupos de japón y se han hecho exhibiciones de baile y una galería de ilustraciones de arte Hentai solo apta para mayores de edad.
Pero lo que destaca en este pabellón es sin duda la zona de Artist Alley, cada vez más grande y ocupando esta vez casi la mitad de la feria. Allí cientos de dibujantes, ilustradores y artesanos profesionales y amateurs muestran y venden en sus stands las pequeñas obras de arte que pueden realizar con sus propias manos. Una parte que poco a poco se está convirtiendo en la estrella de la feria.
Japan Weekend es un lugar mágico para muchos asistentes, donde pueden mostrarse como son realmente sin miedo a que nadie les juzgue o les diga nada por como visten o cómo actúas al realizar tus hobbys favoritos. Lo único que podría pedirle a la feria es que, como he leído a algunos otros, no se centre solo en la industria del manganime y de lo friki y nos muestre más de la cultura japonesa, además de tocar el cine en acción real japonés, con grandes e interesantes nombres en toda su historia, y con esto se diferenciarían de otras ferias como el Expomanga.
Y es que la Japan Weekend es un lugar dónde, como nos gusta decir, la factoría de animación Ghibli es una religión, los personajes de las series de anime de acción son considerados dioses y la música celestial suena a K-pop.
jueves, 30 de enero de 2020
ENTREVISTA A JULIA MADRIGAL, PREMIO EISNER 2019: PARTE DOS
Tras la primera parte de la entrevista con la dibujante e ilustradora Julia Madrigal, donde hablamos sobre su carrera, sus gustos, su método de trabajo y algunas de sus anécdotas a la hora de trabajar con las editoriales, y que podéis recuperar aquí, os dejamos con la segunda parte, donde profundizamos sobre la situación de la industria, los seguidores del noveno arte y en las claves para poder trabajar en este mundillo.
A nivel personal creo que se me da bien narrar. Me gustan los guiones en los que sólo te dicen lo que pasa y te tienes que buscar la vida. Porque ahí puedo jugar y hacer virguerías, pero es una mierda si lo tienes que entregar en un mes. Si tengo poco tiempo dime cómo quieres la página y yo te la dibujo. Pero si me das tiempo me encanta, porque dibujar en teoría puede dibujar cualquiera, pero ese genio de la narrativa, ahí es donde veo yo toda la creatividad.
¿Qué tienes entre
manos ahora? ¿Qué se puede contar de tus nuevos proyectos?
¿Tienes alguna anécdota relacionada con el mundillo?
Entrevista por Jorge Yebra y Elena Padrón.
¿Cómo te planteas el trabajo a la hora de colaborar con
otras editoriales?, ¿te adaptas a su estilo o intentas plasmar tu sello?
A ti si te han
llamado es por algo. Esa gente ve chorrocientos portfolios y si te ha cogido es
que tu estilo de dibujo es parecido a lo que ellos quieren. Yo en Giant Days
uso un estilo cartoon relativamente parecido al mío, tal vez forzando un
poquito más la máquina, pero no era nada radical ni se alejaba mucho de lo que
yo ya hacía. Si te llaman es por algo, así que, a menos que te digan
expresamente algo, tú haz tu rollo. Yo siempre he recibido respeto en ese
aspecto.
¿Qué crees que es
importante a la hora de realizar el portfolio a la hora de que una editorial te
tenga en cuenta?
Saber lo que buscan. ¿Qué le gusta a Marvel?, ¿Marvel te va
a pedir tu proyecto personal? No. Si quieres ser dibujante te van a pedir
páginas a lápices. Hay un montón de guiones de Marvel de prueba en internet o
puedes rehacer las páginas de un cómic que te guste. Si quieres ser entintador
puedes coges los lápices de otros y los entintas. E igual si quieres ser
colorista. Pero a Marvel no les presentes tu manga porque le da igual. O al de
DC o a una editorial francesa no les presentes algo de Marvel porque les va a dar igual. Simplemente es saber qué es
lo que piden de ti. Luego si les interesas, pues les puedes enseñar algo más
personal. Para que vean que eres polivalente: “soy una artista muy prolífica,
mírame” (risas).
¿Cómo haces para ponerte de acuerdo con otros artistas,
entintadores, rotulistas, etc. al ser un trabajo en común?
Yo en este caso he
hecho lápiz y tinta. Es siempre raro tener a otro colorista, porque a lo mejor
tú te lo imaginas de otra manera, pero por eso no pienso en ello. El color es el trabajo de otra persona y lo
acepto y lo respeto. Cuando es un trabajo personal es distinto porque prevalece
tu visión y todo pasa por tus manos, el guion, los bocetos, el diseño de los
personajes, el color… Pero cuando es algo común te tienes que adaptar. Por eso
yo trabajo con guiones de otros, pero con mis guiones prefiero hacerlo todo yo.
¿Te gusta que los guiones sean más literarios y que puedas añadir información propia o prefieres que sean muy descriptivos para ceñirte a lo que hay en el papel?
A nivel personal creo que se me da bien narrar. Me gustan los guiones en los que sólo te dicen lo que pasa y te tienes que buscar la vida. Porque ahí puedo jugar y hacer virguerías, pero es una mierda si lo tienes que entregar en un mes. Si tengo poco tiempo dime cómo quieres la página y yo te la dibujo. Pero si me das tiempo me encanta, porque dibujar en teoría puede dibujar cualquiera, pero ese genio de la narrativa, ahí es donde veo yo toda la creatividad.
Nada, es un secreto (murmura) (ríe). Todo muy confidencial
(bromea). No, para no gafarlo…
Tengo ahora la oferta de una miniserie americana y luego una
novela gráfica para el mercado europeo, a ver si cuaja alguna de las dos. De momento tengo un poco abandonados mis
proyectos personales y estoy trabajando en equipo con otra gente.
¿Qué te inspira a la
hora de realizar tus proyectos?, ¿de qué te gusta hablar en tu trabajo?
De mí. Esto es un secreto no muy secreto porque lo digo todo
el rato.
Yo siempre estoy hablando de mí en mis proyectos, de cosas
que me pasan, de cosas que yo he aprendido. Porque es de lo que sé hablar al
final.
Yo te puedo hablar de mi experiencia personal. Pero hablarte
de las grandes verdades del universo no sé, se me escapan. Te puedo contar cómo
he gestionado la pérdida de un ser querido y las formas sanas o no sanas de
lidiar con ello y te lo puedo contar mientras que son dos personajes matando
dragones. Te puedo hablar de cómo una mujer va definida por el hombre que tiene
al lado y es una adaptación de Hamlet con Ofelia de protagonista. Pero es
siempre desde lo que a mí me ha pasado y eso es lo que a mí me motiva. Para mí
es casi de forma terapéutica. Yo necesito hablar de esto.
Porque si no me lo quedo por dentro y me está comiendo. Mis
guiones son mi forma de gestionar mis sentimientos, de ponerlos en orden y de
ver también un evento desde un punto de vista alejado para poder analizarlo,
gestionarlo mejor.
¿Cómo ves el mundo
del cómic en general desde tu perspectiva y tu experiencia? Desde el momento
que estás viviendo, el momento creativo, la libertad creativa. Incluso cómo ves
las ventas ahora que estás trabajando en una tienda.
Vamos a ver, yo estoy enamorada del cómic. Porque yo no sé
hablar de otra manera.
No soy coherente en la hora de hablar ni en la forma de
escribir (ríe). Pero contarte algo con el dibujo y con tres viñetitas es mi
medio natural de expresión. El cómic para mí es mi forma de hablar. Y estoy
absoluta y completamente enamorada de él.
Luego, a nivel de ventas, en Londres ha subido el precio de
los cómics y vendemos menos por el tema del Brexit. En España y el resto del
mundo no sé cómo estará. Ya a nivel de trabajo si eres una mujer, sobre todo,
es un medio muy hostil.
¿Tienes alguna anécdota relacionada con el mundillo?
Es que todas las anécdotas que tengo son de cosas malas que me han pasado que se me quedan grabadas en la cabeza (ríe). Sobre todo, cuando voy a dar una charla o algo la que suelo contar, sobre todo a las chicas, es simplemente como advertencia de lo que puede pasar. Fue una vez que presenté un proyecto a una editorial, un proyecto que además habla un poco a modo de denuncia de cómo a una mujer muchas veces se la define por el hombre que tiene al lado. Se lo presenté a la editorial y me dijeron: “está muy bien, pero nos preguntábamos si podrías trabajar con un hombre y que sea él quien te haga los dibujos, o que él te haga el guion y tú haces lo otro” y yo digo: “¿y si quiero hacer este proyecto yo sola?”, pero me contestaron “Ya, es que tu dibujo no es muy femenino y tu cómic no es para chicas…” y fue cómo: “¿¿Pero tú te has leído de que va el tebeo??” Esa es la que tengo de anécdota estrella.
Y luego en la tienda referente al mundo de los cómics muchas veces han cuestionado mi autoridad o mi gusto. Y más de una vez me han dicho “¿pero tú acaso lees cómic?”, pues mira, no sólo me leo todo lo que hay en la tienda, sino que además también los hago. Y si tienen que preguntar algo se lo suelen preguntar a mi contrapartida masculina. Eres la última persona a la que miran, aunque estés en la caja, aunque estés en la puerta nada más entrar. Es muy curioso que se lastre todavía peso a que te digan que ahora hay muchas más mujeres. Ya, pero si no cambia la mentalidad del conjunto no sé dónde vamos a parar…
¿Qué crees podemos
hacer para cambiar eso?
Eso es algo que se tiene que gestionar cada uno… La
editorial que me trata así pues no me apetece trabajar con ellos. A esa gente
que me trata de esa manera en la caja pues ese es su problema… ¿qué podemos
hacer? No voy a decir nombres, pero con un agente me pasó algo así.
Con mis compañeros varones tienen un trato mucho más
abierto, mucho más afable y conmigo hay desconfianza. Literalmente en estas
entrevistas de la Heroes Comic Con, un agente no cogió mi tarjeta, no miró mi
portfolio y lo que dijo fue “a ver qué te dice Marvel y DC y si Marvel y DC te
ponen ojitos, pues ya entonces eso quiere decir que eres digna y que yo puedo
hablar contigo”. Obviamente a esa persona la taché.
Al final después de que me fuera bien, me agregó a Facebook
y me sigue en Instagram.
¿Hay machismo en el cómic? Sí. ¿Qué se puede hacer? Pues
seguir trabajando duro. No tengo ni idea, yo aquí sigo al pie del cañón, sigo
haciendo mis cosas. De aquí nadie me va a quitar. Hay que seguir apoyando
iniciativas como las de la Asociación de autoras de cómic españolas, un grupo para
promocionar el trabajo de mujeres, para darles visibilidad.
¿Sientes que el cómic
está en una buena época o estás cansada de ver siempre las mismas historias y
series eternas?
Es que cuando un cómic me parece aburrido no lo leo. Estoy
huyendo mucho de las series regulares de superhéroes porque me tienen frita.
Pero estoy leyendo Miss Marvel, Squirrel girl, Spider Gwen, Moon girl, Shuri… A
mí me gusta, no sé… Yo me gasto como 30 pavos en cómics a la semana. Cuando
trabajaba en la tienda era como soltar a un yonki en una farmacia. Me gusta
casi todo, no todo, de lo que saca Image, me gusta bastante Dark Horse, editoriales
pequeñitas americanas como Arcaia.
¿Qué consejos le
darías a gente que quiere adentrarse en este sector?
Prepárate, porque hay que trabajar mucho y muy duro. La
gente dice que es suerte. Sí, ¿y las horas que has estado preparando el
portfolio y estudiando el mercado qué?
Y luego ya las horas que tú le dedicas a dibujar y a
perfeccionar tu arte. Esa suerte te la generas tú, de estar al día. Yo
recomiendo que hay que tener mucha paciencia, hay que ser muy humilde con tu
trabajo también y saber dónde estás. Hay que ser realistas en el sentido de:
“¿estoy preparada para poder asumir que en 10 días tengo que tener once páginas
con un nivel de calidad guay o no?” Hay que tener una mentalidad de trabajar
muy duro. Saber que es una cosa muy sacrificada, esto es una carrera de fondo.
martes, 21 de enero de 2020
ENTREVISTA JULIA MADRIGAL, PREMIO EISNER 2019: PARTE UNO
Entrevista por Jorge Yebra y Elena Padrón.
Continuamos con nuestra serie de entrevistas. Hoy os traemos una muy especial y que nos hace mucha ilusión enseñaros. Julia Madrigal es una joven ilustradora y dibujante de cómics española, que comenzó su carrera de la forma más humilde y poco a poco se está haciendo un nombre no sólo dentro dentro de nuestro país sino en la industria del cómic internacional. Tras terminar sus estudios en España, se fue a Londres a buscarse la vida y a intentar dedicarse a lo que más le gustaba. En 2018 comenzó a cumplir su sueño cuando sustituyó al dibujante Max Sarin en el cómic norteaméricano 'Giant Days', de la editorial BOOM Comics, trabajo por el que fue galardonada con dos premios EISNER (los "Oscars del cómic", para entendernos) a la mejor publicación de humor y a la mejor serie regular junto a sus compañeros John Allison y Max Sarin. Conocimos a Julia en la Heroes Comic Con de 2018 y enseguida nos sentimos encandilados por la calidad de sus dibujos y por su cercanía. Tras más de un año de imprevistos, por fin os podemos mostrar esta deseada entrevista. Aquí os dejamos con la primera parte, donde hablamos sobre su carrera, sus gustos, su método de trabajo y algunas de sus anécdotas a la hora de trabajar con las editoriales. En los próximos días publicaremos una segunda parte donde nos centramos más en la situación de la industria, en los seguidores del noveno arte y en las claves para poder trabajar en este mundillo.
Continuamos con nuestra serie de entrevistas. Hoy os traemos una muy especial y que nos hace mucha ilusión enseñaros. Julia Madrigal es una joven ilustradora y dibujante de cómics española, que comenzó su carrera de la forma más humilde y poco a poco se está haciendo un nombre no sólo dentro dentro de nuestro país sino en la industria del cómic internacional. Tras terminar sus estudios en España, se fue a Londres a buscarse la vida y a intentar dedicarse a lo que más le gustaba. En 2018 comenzó a cumplir su sueño cuando sustituyó al dibujante Max Sarin en el cómic norteaméricano 'Giant Days', de la editorial BOOM Comics, trabajo por el que fue galardonada con dos premios EISNER (los "Oscars del cómic", para entendernos) a la mejor publicación de humor y a la mejor serie regular junto a sus compañeros John Allison y Max Sarin. Conocimos a Julia en la Heroes Comic Con de 2018 y enseguida nos sentimos encandilados por la calidad de sus dibujos y por su cercanía. Tras más de un año de imprevistos, por fin os podemos mostrar esta deseada entrevista. Aquí os dejamos con la primera parte, donde hablamos sobre su carrera, sus gustos, su método de trabajo y algunas de sus anécdotas a la hora de trabajar con las editoriales. En los próximos días publicaremos una segunda parte donde nos centramos más en la situación de la industria, en los seguidores del noveno arte y en las claves para poder trabajar en este mundillo.
¿Qué tal te va por Londres?
Pues ahora mejor, la verdad, trabajé hace unos meses en la serie de animación ‘Calle Dálmatas 101’ y ahora estoy a tiempo parcial haciendo unos diseños de personajes para un videojuego, además de unas paginitas para los últimos 4 números del cómic ‘Leñadoras’.
Antes estuve trabajando mucho tiempo en una tienda de cómics londinense (Orbital Comics) a tiempo parcial, sobreviviendo para pagar el alquiler y por la noche haciendo tebeos.
Hay bastante ambiente de cómic en Londres; sobre todo gente que trabaja en Marvel, DC, Image, o personas que son independientes. La tienda me vino bastante bien para conocerlos. Hacíamos muchos eventos, presentaciones, sesiones de firmas a los que asistía toda esta gente.
Ahora mismo estás en el mundo de la ilustración, de los cómics, ¿pero siempre has querido dedicarte a eso?, ¿ha sido algo que siempre habías tenido como meta o como un sueño?
Yo no sé qué quería hacer. En algún momento de mi vida dije “yo quiero dibujar”. Pero el primer momento en el que dije: “yo quiero hacer cómic” fue en primero de carrera, que además iba a la ESDIP a hacer un módulo de ilustración. Allí conocí a José Robledo, que me dio una clase de cómic y me dejó tan impresionada que dije “yo quiero ser como esta persona, quiero hacer tebeos, yo quiero ser así”. Fue la persona que me puso esto como meta, todo fue a raíz de conocerlo.
¿Cuáles son tus referentes?, ¿qué cómics, ilustraciones o dibujos veías de pequeña, que pudieron motivarte para hacer esto?
No sé, yo veía 'Pokémon' (risas), pero creo que como todos. Yo empecé a dibujar más a tope porque una amiga mía me recomendó 'Naruto'. Estaba con 'Naruto', 'One Piece', 'Bleach', que fue cuando empezaron a salir en España. Luego me pasé al cómic americano con Skottie Young y Humberto Ramos y más tarde al francés de la mano de José Robledo y Marcial Toledano, Ken Games… Y ya fui leyendo más cosas, pero he estado leyendo un poco de todo. Supongo que si empecé con algo fue con 'Naruto' y con 'One Piece', así a mirar los dibujitos y a copiar.
Algo que quiero inculcar en otra gente es que sobre todo al principio no te cierres a un mercado. “Yo quiero dibujar manga”. Muy bien, léete cómic francés también. Porque cuanto más leas más enriquecimiento visual tienes y más cosas puedes aportar. Si te gusta el manga mírate ciertas narrativas americanas o francesas porque a lo mejor puedes utilizarlo y lo puedes enriquecer mucho más. Yo empecé con manga y estaba muy cerrada en plan “el manga es la técnica definitiva y nunca leeré nada más porque lo demás es sucio y está mal”. Mentira. Luego empecé a leer 'X-Men' y dije: “esto mola un montón. “Pero el cómic francés es de mojigatos y es de pijos y no me gusta”. Hasta que encuentras el cómic francés que te guste… “Si es que me gusta todo, el cómic es maravilloso, sea del mercado que sea y todo es genial ¿por qué he sido tan ilusa?”
Pues tengo un montón, lo mejor sería que os llevara a mi
casa y os enseñara mi colección de cómics (risas). Me gusta Sean Murphy, Tradd
Moore, Becky Cloonan, Vanesa del Rey, Marcial Toledano, Yoh Yoshinari, que es un animador, Jenny Saville, Egon
Schiele…
¿Cuál es tu cómic
preferido?, ¿cuál es el que más te gusta de ellos?
Tengo un top 4 de cómics. 'Ken Games', 'DVD' (que es un
manga coreano), 'Punk Rock Jesus' de
Sean Murphy y 'Hollywood Jan' de
Bastien Vives. Y luego tengo mucho más, pero ese es el top 4 de cosas que
salvaría si mi casa estuviera en llamas.
Ya que eres una seguidora del manga, ¿no te gustaría hacer un proyecto con ese estilo? Ahora que se está poniendo de moda el manga español…
Creo que sigo teniendo estilo de dibujo manga, me lo dicen muchas veces: “Es que es como europeo, pero manga pero nosequé…” Supongo que empiezas de alguna manera y luego yo tengo este estilo de base, pero me gustan mucho las manos que hace esta persona, los ojos de esta persona, me gusta cómo entinta esta persona y como que vas creando tu pequeño Frankenstein, que sigue teniendo piezas de todo y si yo te digo “pues estos ojos son de aquí, estas poses son de aquí, esta tinta es de nosequé…”, lo vas viendo poco a poco pero sí que siempre queda algún vestigio. Me quedan vestigios de manga, de Humberto Ramos, de Skottie Young, me queda un poco de tinta francesa… Sí que se puede detectar de dónde provienen las cosas. Pero yo creo que ese vestigio de manga no lo he llegado a perder nunca tampoco en mi estilo.
¿Qué proceso sigues a la hora de realizar tu trabajo?,¿tienes alguna rutina o depende de la historia que vayas a contar?, ¿hay algo que suelas hacer cada vez que dibujas un cómic?
No sé, yo hago los lápices. El thumbnail, el boceto chiquitín de la página, lo hago a boli para hacerlo muy rápido y no quedarme media vida corrigiendo cosas. Cuando eso ya lo tengo lo paso al ordenador, lo meto en la plantilla de la página, lo imprimo en azul, hago los lápices, lo vuelvo a imprimir en azul, hago la tinta y ya lo escaneo y hago el color.
A nivel de horario o de rutina es más bien a objetivo conseguido, en plan de “Guau, son las 5 de la mañana… Bueno, pero todavía puedo seguir trabajando un poco más…”. Pero sí, soy bastante caótica.
No, si tengo tiempo y espacio yo soy tradicional, o sea, yo lo hago todo a mano. Excepto el color. Porque el color se me da muy mal y yo necesito algo fácil para poder corregirlo como un ordenador. Pero todo lo demás… la tinta la hago a mano, fue a partir de cuando empecé a trabajar en la tienda y que me dejaban sitio en la caja o cuando no había clientes que me ponía con ello y ahora que tengo menos tiempo, que he empezado a hacer cosas digitales. Pero mi rollo es tinta, lápiz y papel.
¿Hay algún ritual que realices al hacer tu trabajo, alguna manía, o algo sin lo que no puedas realizar tan fácil las tareas?
No sacrifico cabras ni nada… (risas)
Ah, ¿no?, ¡crea la leyenda!
¿Podrías hablarnos de tu recorrido de todos los trabajos que has hecho hasta ahora? Sabemos que hiciste un trabajo en la carrera que se llamaba “Yo también te quiero”, ¿nos puedes hablar de ese y de algún otro que hayas hecho a lo largo de este tiempo?
Bueno, “Yo también te quiero” es una movida que hice en tercero de carrera cuando estudié Bellas artes. Sí, soy masoquista. Yo iba por las mañanas a hacer Bellas Artes y a las 14:00 cogía el metro desde Aranjuez y por las tardes iba a la ESDIP de 16:00 a 18:00 a hacer un módulo de ilustración. No lo hagáis.
Hice eso en la carrera, luego me fui a hacer un master en Valencia y teníamos una asignatura que era “álbum ilustrado”. Rescaté todo ese material y fue cuando lo puse todo de forma coherente, que lo tengo impreso y lo tengo pendiente de autoedición.
Pero bueno, realmente mi primera historia coherente fue ese mismo año cuando hice el taller en la ESDIP y publiqué una historia corta dentro de 'La noche del Buite' con la editorial Dibbuks, en un álbum de varios artistas. El taller se llamaba Segunda temporada. Antes de eso en 2008 conocí a Diego Núñez y en 2009 participé en el Fanzine 'Andergraün'. Creo recordar que estuve trabajando en seis números de ese fanzine, el último en 2014, que ese además lo hice estando ya en Londres. Y bueno, desde entonces he estado haciendo mis cositas, pero la verdad es que todavía no había salido nada. Fueron cinco años de secano. Pero de repente, no sé cómo, contacté con John Allison. Él vio mis cosas y al día siguiente tenía un mail de la editorial para preguntarme si quería hacer dos páginas de prueba. Me dieron una semana para hacerlas, las presenté, les gustaron y al día siguiente tenía el guion y trabajo para dos meses. Y así surgió lo de 'Giant days'.
Y últimamente he participado también en 'Wicked and the Divine', con Kieron Gillen. Me lo propusieron. Y claro, ¿por qué no? Muy de andar por casa, como soy yo.
Para realizar tus
trabajos para Giant days, ¿puedes decirnos qué tareas tienes que realizar cada
día? ¿hay un seguimiento concreto?
Claro, tienes que tener un seguimiento sobre todo porque tú
solo eres un eslabón de la cadena. El guionista tiene que cumplir una fecha de
entrega, tú también. Para que luego el colorista pueda hacer su trabajo. Y
luego el maquetador haga el suyo. Y todo se entregue a tiempo y bien.
A mí me dijeron: “Tienes una semana para hacer los thumbnails”,
los bocetillos de las páginas. Era en una semana entregar 22 páginas y a partir
de eso eran 11 páginas a tinta terminadas cada 10 días. Pero yo trabajaba en la
tienda…
Así que, durante dos meses, Julia se levantaba a las 8:30,
se iba a trabajar, volvía a casa, cenaba y a las 22:30-23:00 se sentaba en la
mesa de dibujo hasta las 5:00 de la mañana. Y se levantaba a las 08:30, y otra
vez.
Y aparte de eso en la caja también entintaba páginas, era
maravilloso. La hora de comer la utilizaba para dormir. Yo me llevaba un
sándwich y me lo comía cuando podía y la hora de descanso era para dormir. Y
así durante dos meses. Mis compañeros me miraban en plan “se va a morir”
(risas). Pero no, bien, muy intenso. La verdad es que las fechas de entrega
americanas… A ver, no tienes tiempo libre para nada, pero son abarcables si no
tienes que hacer otro trabajo. Si tienes que hacer otro trabajo dormir es para
débiles. “¿Para qué?, tomaré café”. Yo creo que la mitad de lo que gané me lo
gasté en café en esos dos meses…
¿Para The Wicked
and the Divine la rutina era parecida?
La rutina de 'Wicked and the Divine' ha sido maravillosa.
Porque sólo eran 3 páginas, pero era lápiz, tinta y color. Lo que pasa es que
ese proyecto me lo dijeron dos semanas y media antes de la fecha de entrega. Y
cuando le pedí a Kieron que me pasase el guion me dijo que todavía no estaba
terminado, que ya me lo pasaría el lunes. Total, el lunes pasa, el martes pasa,
el miércoles pasa y llega el jueves donde a mediodía ya tengo el guion y por la
noche ya envío los thumbnails. Pasa todo el fin de semana y quedaban 5 días
para hacer las páginas. Y cuando estoy tomando el avión para ir a Japón porque
iba a ver el estudio Trigger por dentro, me dicen que me dan el visto bueno
para realizar las páginas. O sea que al final me quedaron 5 días de las 2
semanas y pico para hacer las páginas, en mitad de un viaje de negocios a
Japón. Tenía que hacer las páginas por las noches en la tablet en mi hotel
cápsula. Son anécdotas mágicas del sufrimiento del artista.
Entrevista por Jorge Yebra y Elena Padrón.
Para leer la Parte DOS pincha aquí
lunes, 23 de diciembre de 2019
ENTREVISTA JAVIER SIERRA: "Siempre vuelvo a Egipto en mis obras porque mientras se lo explico a los demás, intento comprender que me pasó en la Gran Pirámide"
Antes de finalizar el año, la plataforma Movistar ha decidido estrenar dos especiales de 'Otros Mundos', el programa de enigmas de su canal Cero realizados por el periodista y escritor Javier Sierra. A finales de 2018, se estrenó su primera temporada en la que nos contaban algunos de los misterios que le habían atraído al Premio Planeta 2017 desde niño, mientras conocíamos a un joven Javier Sierra en su Teruel natal (interpretado por el propio hijo del escritor). Un año después, de la mano otra vez de la plataforma y de la productora La Caña Brothers, que aseguran una factura técnica de alto nivel y poder narrar misterios de forma audiovisual como nunca antes se había hecho en la televisión española, nos traen una nueva tanda con dos especiales centradas en misterios localizados en Egipto. Un anticipo de la segunda temporada que llegará en febrero del año que viene.
Para su presentación, se organizó un evento frente a la maravillosa exposición sobre la tumba del mítico Tutankhamón montada en el IFEMA de Madrid, una exposición recién inaugurada y que estará en Madrid hasta finales de abril, y que recomendamos desde aquí que no se la pierdan. Un escenario de lujo para los temas que nos trae el escritor en Movistar como regalos de navidad en un acto en el que el protagonista estuvo apoyado por varios Premios Planeta, numerosos periodistas de su campo, amigos y familiares y hasta con la presencia de la vicepresidenta del gobierno en funciones Carmen Calvo.
Para celebrarlo, Consumidor de Cultura tuvo el lujo de poder tener un pequeño encuentro personal con el protagonista de la historia y preguntarle algunas curiosidades que estamos seguros que otros no le habían hecho hasta ahora.
Se estrena una nueva tanda de 'Otros Mundos', ¿qué novedades nos trae? ¿Por qué comenzar con Egipto?
Javier Sierra: La serie 'Otros Mundos' tiene un propósito muy particular y es transmitir al espectador la mirada del niño curioso, quién por primera vez se enfrenta a las grandes preguntas que no tienen respuesta y en vez de conformarse con la respuesta fácil que le dan los adultos, empieza su propia búsqueda. En la serie tratamos grandes enigmas de nuestro pasado con la profundidad que merecen y con un tratamiento especial que nos permite tener la plataforma en la que estamos, que no ha dudado en poner recursos de sonorización, música, imagen, recreaciones cinematográficas para darle volumen a unas historias que puede que hubiéramos escuchado alguna vez pero no con el tratamiento que les damos aquí.
Pero en medio de esa filosofía general que te contaba, yo quería hacer un alto en el camino y detenerme en Egipto, porque yo creo que es la madre de todos los misterios. Es la cultura de la que beben tanto griegos como romanos y todas las grandes civilizaciones del mediterráneo y de alguna forma nos fascina porque nos reconocemos en ella. En su estructura, en sus creencias religiosas, la distinción entre lo sagrado y lo profano, todo eso ya estaba allí. Se ha escrito y se ha filmado mucho sobre Egipto, pero en estos especiales me he centrado en dos aspectos: primero en la noche que Napoleón vivió en la Gran Pirámide, que paradójicamente nunca se ha hecho un documental sobre el tema y el otro es sobre Dorothy Eady, una egiptóloga que vivió en el Siglo XX y que fue la primera mujer que trabajó para el servicio egipcio de antigüedades. Cuando ella llegó al Templo de Abydos de Seti I, tenía la certeza de que ella ya lo conocía de otra vida, de hace 3.000 años. Y con esas memorias que tenía dentro, dirigió un plan de excavación que fue el más exitoso de la egiptología en esa zona. Y a mí me parecía interesante recuperar esa impresión de Dorothy y sus pensamientos sobre su vida anterior y ver lo que pensaban los egiptólogos modernos de esa creencia, y el resultado ha sido un reportaje maravilloso y fascinante, donde no solo se habla de reencarnación, sino que se descubre un templo espectacular que pocas veces se ha filmado como lo hemos hecho nosotros.
La enigmática historia de la noche de Napoleón dentro de la Pirámide de Giza es un tema que ya tocaste en 2002 con la novela 'El secreto egipcio de Napoleón' y lo ampliaste 12 años después en 'La pirámide inmortal', ¿por qué vuelves a tratar sobre ella?
Pues es verdad que es un tema que me obsesiona. Hice esa primera novela en el 2002 y la rehice en 'La pirámide inmortal' y ahora lo he versionado y le he dado otro enfoque en 'La prueba de la pirámide', e incluso a finales del año que viene si todo va bien lo voy a revisitar de nuevo con un cómic. En el fondo estoy peleando con mi propia experiencia en La Gran Pirámide e intentando comprender que pasó. Yo pasé siete horas solo, en el interior del monumento, en la Cámara del Rey, dónde me puse en comunión con el gran enigma de todos, que es la muerte, sintiéndome más en el otro lado que en éste. Para mí fue una experiencia muy perturbadora que llevo décadas tratando de encajar y es lo que ocurre con estas obsesiones, que al final siempre vuelven a emerger. De alguna manera mientras se lo explico a los demás, me lo estoy explicando también a mí mismo.
¿Con qué parte de Egipto te sientes más conectado?
Hace unos años te hubiera dicho que la Gran Pirámide, hace menos quizás te hubiera dicho que con el Templo de Dendera, dedicado a la diosa Hathor, templo femenino maravilloso con una visión del universo grabada en sus piedras increíbles, pero hoy te diría que con lo que me siento más identificado en Egipto es con el Nilo, con el fluir del río. Es el que me lleva a todos esos lugares, un río que como se suele de decir de él, "nunca es el mismo, siempre es cambiante, pero siempre está ahí".
¿Hay algún sueño o anhelo del Javier niño que vemos en la serie que aún le quede por cumplir o la realidad ha ido más allá de su imaginación?
Yo quiero salir al espacio, me falta eso. Eso que aparecía en el primer capítulo de la serie sigue estando ahí sin cumplirse y casi que al verlo reflejado en pantalla pensé que lo teníamos que hacer.
A lo largo de tu carrera has trabajado en todo tipo de formatos, tanto por escrito en revistas como en libros, en radio con programas como 'Milenio 3' o 'Espacio en Blanco', además de tus múltiples colaboraciones y en reportajes audiovisuales con 'El otro lado de la realidad', 'El arca secreta', o como en éste caso, en 'Otros Mundos'. ¿Cuando crees que es más adecuado publicar un trabajo en un formato u otro? ¿Cuál sería tu preferencia o te es indiferente?
Mi preferencia es contarte una historia delante de una hoguera. Lo que llaman los anglosajones el "storyteller", la tradición oral. Pero una vez pasada esa fase prehistórica, me quedo con la literatura, porque tanto en el "storytelling" y en la literatura estás creando una complicidad especial con el que recibe el mensaje, que es el que le pone las imágenes. Estás mutando algo dentro de su cabeza, que es la imaginación. Es verdad que en una época como ésta, tan sometida a la imagen, uno tiene que trabajar con ella, y he querido hacerlo y experimentar con ella. Pero vas a ver que algunas cosas de lo que trato en 'Otros Mundos' son sugerencias, para que el espectador no renuncie a esa capacidad de rellenar con su imaginación el resto de la historia. A mí me gusta eso porque exige algo por parte del espectador, que ponga su imaginación. Y al final lo que uno imagina, es lo que siente y lo que nunca olvida.
Siempre has tenido el favor del público mayoritario, ¿pero cómo has conseguido que los medios y tus compañeros de profesión te traten como a un periodista y escritor "serio y de rigor" sin haber abandonado nunca temas del misterio o temas tan peliagudos o con tan mala fama como puede ser el fenómeno OVNI? Es algo que otros periodistas de tu campo no lo han logrado. ¿Por qué eso es diferente contigo?
Pues no lo sé, quiero creer que es porque siempre he querido ceñirme a las buenas fuentes y nunca he sido presa de especulaciones o de teologías que se han construido en torno a estos temas y si ha habido que combatirlas en algún momento yo he participado de ponerles freno. Y fíjate, yo también creo que es por mi empecinamiento de que es legítimo preguntarse cuestiones como si estamos solos. Hoy mismo se ha publicado un estudio en el que se calculaba la masa de la Vía Láctea, el cuál decía que hay 890.000 millones de estrellas. Sabemos ya por la física planetaria que cada estrella es un sistema planetario en potencia, con uno o más planetas. Osea imagínate los millones de planetas que hay en nuestra Vía Láctea. Pero es que como ella hay dos billones de galaxias. ¿De verdad es tan aventurado esperar que no estamos solos? El famoso biólogo del Siglo XX Sanderson Haldane, que fue candidato al premio NobeL, decía "el mundo no solo es más fantástico de lo que imaginamos, sino que lo es más de lo que nunca llegaremos a imaginar". Yo creo eso, estoy seguro.
Para terminar, en Consumidor de Cultura nos gustaría preguntarte que, aparte de ser un devorador de libros que sabemos que eres, ¿qué otros productos de cultura consumes? ¿Te gusta el cine, las series, la radio, los podcast...?
Bueno, a mí los podcast me gustan porque han recuperado ese storytelling del que hablábamos antes y sobre todo lo han democratizado. Ahora cualquiera puede ser un contador de historias, pero eso sí, cualquiera no puede ser un buen contador de historias. Ahora mismo estamos viendo una burbuja en el podcasting que finalmente tendrá que encogerse y nos quedaremos con los mejores, es la selección natural. También sigo con interés lo que pueden provocar las redes sociales en cuanto a conexión de pistas, elementos, referencias... me parece muy interesante.
Yo consumo mucho más ensayo que ficción, me gusta mucho el ensayo histórico, pero por ejemplo ahora estoy leyendo sobre historia de la magia, de los predisgitadores de los dos siglos pasados, que es algo muy interesante, y sigo consumiendo mucho arte, me gusta cada vez más visitar los pequeños y fascinantes museos diocesanos que hay en España, hay algunas piezas que son increíbles y están ahí perdidas, como el de Barbastro, en Huesca, en el que estuve hace poco.
En el mundo del audiovisual cada vez estoy viendo más series. No todas me gustan, hay muchas que me terminan defraudando, pero por ejemplo he disfrutado mucho 'Stranger Things', creo que por razones obvias (risas).
Para su presentación, se organizó un evento frente a la maravillosa exposición sobre la tumba del mítico Tutankhamón montada en el IFEMA de Madrid, una exposición recién inaugurada y que estará en Madrid hasta finales de abril, y que recomendamos desde aquí que no se la pierdan. Un escenario de lujo para los temas que nos trae el escritor en Movistar como regalos de navidad en un acto en el que el protagonista estuvo apoyado por varios Premios Planeta, numerosos periodistas de su campo, amigos y familiares y hasta con la presencia de la vicepresidenta del gobierno en funciones Carmen Calvo.
Para celebrarlo, Consumidor de Cultura tuvo el lujo de poder tener un pequeño encuentro personal con el protagonista de la historia y preguntarle algunas curiosidades que estamos seguros que otros no le habían hecho hasta ahora.
Se estrena una nueva tanda de 'Otros Mundos', ¿qué novedades nos trae? ¿Por qué comenzar con Egipto?
Javier Sierra: La serie 'Otros Mundos' tiene un propósito muy particular y es transmitir al espectador la mirada del niño curioso, quién por primera vez se enfrenta a las grandes preguntas que no tienen respuesta y en vez de conformarse con la respuesta fácil que le dan los adultos, empieza su propia búsqueda. En la serie tratamos grandes enigmas de nuestro pasado con la profundidad que merecen y con un tratamiento especial que nos permite tener la plataforma en la que estamos, que no ha dudado en poner recursos de sonorización, música, imagen, recreaciones cinematográficas para darle volumen a unas historias que puede que hubiéramos escuchado alguna vez pero no con el tratamiento que les damos aquí.
Pero en medio de esa filosofía general que te contaba, yo quería hacer un alto en el camino y detenerme en Egipto, porque yo creo que es la madre de todos los misterios. Es la cultura de la que beben tanto griegos como romanos y todas las grandes civilizaciones del mediterráneo y de alguna forma nos fascina porque nos reconocemos en ella. En su estructura, en sus creencias religiosas, la distinción entre lo sagrado y lo profano, todo eso ya estaba allí. Se ha escrito y se ha filmado mucho sobre Egipto, pero en estos especiales me he centrado en dos aspectos: primero en la noche que Napoleón vivió en la Gran Pirámide, que paradójicamente nunca se ha hecho un documental sobre el tema y el otro es sobre Dorothy Eady, una egiptóloga que vivió en el Siglo XX y que fue la primera mujer que trabajó para el servicio egipcio de antigüedades. Cuando ella llegó al Templo de Abydos de Seti I, tenía la certeza de que ella ya lo conocía de otra vida, de hace 3.000 años. Y con esas memorias que tenía dentro, dirigió un plan de excavación que fue el más exitoso de la egiptología en esa zona. Y a mí me parecía interesante recuperar esa impresión de Dorothy y sus pensamientos sobre su vida anterior y ver lo que pensaban los egiptólogos modernos de esa creencia, y el resultado ha sido un reportaje maravilloso y fascinante, donde no solo se habla de reencarnación, sino que se descubre un templo espectacular que pocas veces se ha filmado como lo hemos hecho nosotros.
La enigmática historia de la noche de Napoleón dentro de la Pirámide de Giza es un tema que ya tocaste en 2002 con la novela 'El secreto egipcio de Napoleón' y lo ampliaste 12 años después en 'La pirámide inmortal', ¿por qué vuelves a tratar sobre ella?
Pues es verdad que es un tema que me obsesiona. Hice esa primera novela en el 2002 y la rehice en 'La pirámide inmortal' y ahora lo he versionado y le he dado otro enfoque en 'La prueba de la pirámide', e incluso a finales del año que viene si todo va bien lo voy a revisitar de nuevo con un cómic. En el fondo estoy peleando con mi propia experiencia en La Gran Pirámide e intentando comprender que pasó. Yo pasé siete horas solo, en el interior del monumento, en la Cámara del Rey, dónde me puse en comunión con el gran enigma de todos, que es la muerte, sintiéndome más en el otro lado que en éste. Para mí fue una experiencia muy perturbadora que llevo décadas tratando de encajar y es lo que ocurre con estas obsesiones, que al final siempre vuelven a emerger. De alguna manera mientras se lo explico a los demás, me lo estoy explicando también a mí mismo.
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| Javier Sierra en la presentación de la nueva tanda de 'Otros Mundos' |
¿Con qué parte de Egipto te sientes más conectado?
Hace unos años te hubiera dicho que la Gran Pirámide, hace menos quizás te hubiera dicho que con el Templo de Dendera, dedicado a la diosa Hathor, templo femenino maravilloso con una visión del universo grabada en sus piedras increíbles, pero hoy te diría que con lo que me siento más identificado en Egipto es con el Nilo, con el fluir del río. Es el que me lleva a todos esos lugares, un río que como se suele de decir de él, "nunca es el mismo, siempre es cambiante, pero siempre está ahí".
¿Hay algún sueño o anhelo del Javier niño que vemos en la serie que aún le quede por cumplir o la realidad ha ido más allá de su imaginación?
Yo quiero salir al espacio, me falta eso. Eso que aparecía en el primer capítulo de la serie sigue estando ahí sin cumplirse y casi que al verlo reflejado en pantalla pensé que lo teníamos que hacer.
A lo largo de tu carrera has trabajado en todo tipo de formatos, tanto por escrito en revistas como en libros, en radio con programas como 'Milenio 3' o 'Espacio en Blanco', además de tus múltiples colaboraciones y en reportajes audiovisuales con 'El otro lado de la realidad', 'El arca secreta', o como en éste caso, en 'Otros Mundos'. ¿Cuando crees que es más adecuado publicar un trabajo en un formato u otro? ¿Cuál sería tu preferencia o te es indiferente?
Mi preferencia es contarte una historia delante de una hoguera. Lo que llaman los anglosajones el "storyteller", la tradición oral. Pero una vez pasada esa fase prehistórica, me quedo con la literatura, porque tanto en el "storytelling" y en la literatura estás creando una complicidad especial con el que recibe el mensaje, que es el que le pone las imágenes. Estás mutando algo dentro de su cabeza, que es la imaginación. Es verdad que en una época como ésta, tan sometida a la imagen, uno tiene que trabajar con ella, y he querido hacerlo y experimentar con ella. Pero vas a ver que algunas cosas de lo que trato en 'Otros Mundos' son sugerencias, para que el espectador no renuncie a esa capacidad de rellenar con su imaginación el resto de la historia. A mí me gusta eso porque exige algo por parte del espectador, que ponga su imaginación. Y al final lo que uno imagina, es lo que siente y lo que nunca olvida.
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| Exposición Tutankhamón |
Siempre has tenido el favor del público mayoritario, ¿pero cómo has conseguido que los medios y tus compañeros de profesión te traten como a un periodista y escritor "serio y de rigor" sin haber abandonado nunca temas del misterio o temas tan peliagudos o con tan mala fama como puede ser el fenómeno OVNI? Es algo que otros periodistas de tu campo no lo han logrado. ¿Por qué eso es diferente contigo?
Pues no lo sé, quiero creer que es porque siempre he querido ceñirme a las buenas fuentes y nunca he sido presa de especulaciones o de teologías que se han construido en torno a estos temas y si ha habido que combatirlas en algún momento yo he participado de ponerles freno. Y fíjate, yo también creo que es por mi empecinamiento de que es legítimo preguntarse cuestiones como si estamos solos. Hoy mismo se ha publicado un estudio en el que se calculaba la masa de la Vía Láctea, el cuál decía que hay 890.000 millones de estrellas. Sabemos ya por la física planetaria que cada estrella es un sistema planetario en potencia, con uno o más planetas. Osea imagínate los millones de planetas que hay en nuestra Vía Láctea. Pero es que como ella hay dos billones de galaxias. ¿De verdad es tan aventurado esperar que no estamos solos? El famoso biólogo del Siglo XX Sanderson Haldane, que fue candidato al premio NobeL, decía "el mundo no solo es más fantástico de lo que imaginamos, sino que lo es más de lo que nunca llegaremos a imaginar". Yo creo eso, estoy seguro.
Para terminar, en Consumidor de Cultura nos gustaría preguntarte que, aparte de ser un devorador de libros que sabemos que eres, ¿qué otros productos de cultura consumes? ¿Te gusta el cine, las series, la radio, los podcast...?
Bueno, a mí los podcast me gustan porque han recuperado ese storytelling del que hablábamos antes y sobre todo lo han democratizado. Ahora cualquiera puede ser un contador de historias, pero eso sí, cualquiera no puede ser un buen contador de historias. Ahora mismo estamos viendo una burbuja en el podcasting que finalmente tendrá que encogerse y nos quedaremos con los mejores, es la selección natural. También sigo con interés lo que pueden provocar las redes sociales en cuanto a conexión de pistas, elementos, referencias... me parece muy interesante.
Yo consumo mucho más ensayo que ficción, me gusta mucho el ensayo histórico, pero por ejemplo ahora estoy leyendo sobre historia de la magia, de los predisgitadores de los dos siglos pasados, que es algo muy interesante, y sigo consumiendo mucho arte, me gusta cada vez más visitar los pequeños y fascinantes museos diocesanos que hay en España, hay algunas piezas que son increíbles y están ahí perdidas, como el de Barbastro, en Huesca, en el que estuve hace poco.
En el mundo del audiovisual cada vez estoy viendo más series. No todas me gustan, hay muchas que me terminan defraudando, pero por ejemplo he disfrutado mucho 'Stranger Things', creo que por razones obvias (risas).
martes, 17 de diciembre de 2019
HEROES COMIC CON 2019: CÓMIC, NETFLIX Y MUCHO COSPLAY
Había ganas de ver lo que nos ofrecían los organizadores de la Heroes Comic Con en 2019. La edición del 2018 nos dejó unas sensaciones casi inmejorables, y el anuncio de que en 2019 no se celebraría el Heroes Manga Madrid, la feria que organiza el mismo grupo dedicado a la cultura otaku, fue un planchazo para muchos de sus asistentes habituales, teniendo que consolarse con la competencia.
Finalmente y apurando bastante el año como solía ser costumbre, la feria del cómic y de la cultura friki que ya es toda una cita ineludible para todo fan de la cultura pop y friki que se precio se puso en marcha este sábado 14. Una edición que nos trajo novedades y sorpresas de todo tipo.
La primera sorpresa que tuvimos todos al llegar al recinto de IFEMA de Madrid es que este año el evento ocupaba solo un pabellón, algo que no había ocurrido otras ediciones y que se hace especialmente evidente en contraposición de la Japan Weekend, que en su última edición ocupaba tres pabellones inmensos.
Pero ojo, este hecho no significa que la feria se quedase pequeña o faltaran cosas, más bien había de todo en su justa medida. Otro punto a analizar es la lista de invitados, uno de los grandes reclamos de la feria. Si cuando la empresa Easyfairs Iberia se hizo con los derechos de la antigua ExpoCómic, tiró la casa por la ventana consiguiendo traer a maestros del cómic de la talla de Frank Miller, Brian Azzarello, Bill Sienkiewicz, Chelsea Cain o Fabian Niecieza y a actrices de renombre como Jenna Coleman ('Doctor Who') o en ese momento la famosísima Lena Headey ('Juego de Tronos', 'Las Crónicas de Sarah Connor'), este año la lista ha dejado mucho más que desear, aunque si podemos destacar entre los invitados a la dibujante Jill Thompson, a Mark Bagley, Al Ewing o R.B Silva.
La explicación de todo esto es sencilla, y es que a diferencia de las ediciones anteriores, esta vez ha sido la empresa Conceptum la que se ha encargado de la organización, lo que quizás también explique el porqué este año no Heroes Manga. Es posible que todo les haya pillado muy precipitado. Otro factor negativo era el menor número de editoriales, tiendas de cómics exclusivas y artistas que había este año en la feria, motivo al que quizás podemos achacar a que el evento se celebrase en las mismas fechas que las del Salón del Cómic de Zaragoza, otro evento comiquero con mucha tradición entre los seguidores del noveno arte.
¿Y cómo ha suplido la organización estos inconvenientes? Pues con bastante detalle por su trabajo. Para empezar, la zona VIP con contenidos exclusivos solo para unos pocos con gran billetera ha desaparecido, y al no haber figuras tan famosas de las que tirar, se han realizado multitud de coloquios, conferencias y talleres para los asistentes.
Otro acierto ha sido incluir la zona Guest Alley. A la maravillosa zona de Artist Alley de la que siempre nos hemos declarado fan, dónde un montón de dibujantes y artistas semiprofesionales muestran y venden sus pequeñas obras de arte dibujadas en papel para todo el mundo, se ha sumado una zona donde artistas muy conocidos saludaban y firmaban a todo aquel que quisiera. Allí se pudo ver a la propia Thompson junto a otros como Víctor Santos, Andrés Guinaldo, Stefano Martino, Heather Antos o los locales Jorge Jiménez, el periodista y guionista Dayoscript y el dibujante Salva Espín, con una fila de gente para firmarle interminable después de haberse convertido en una celebridad tras su paso por el programa de televisión 'La Resistencia'.
¿Y cuáles son las conclusiones de todo esto? La verdad es que no parecen que sean malas. Las entradas de venta anticipada online del primer día se agotaron enseguida, algo que no recuerdo que hubiese pasado antes y la organización ha declarado que se obtuvo un récord de asistencia en una jornada, superando los 40.000 visitantes. Aunque no haya sido la mejor edición de la feria, habrá que dar confianza a los nuevos organizadores al igual que se lo dimos a los anteriores y no nos fue nada mal.
Finalmente y apurando bastante el año como solía ser costumbre, la feria del cómic y de la cultura friki que ya es toda una cita ineludible para todo fan de la cultura pop y friki que se precio se puso en marcha este sábado 14. Una edición que nos trajo novedades y sorpresas de todo tipo.
La primera sorpresa que tuvimos todos al llegar al recinto de IFEMA de Madrid es que este año el evento ocupaba solo un pabellón, algo que no había ocurrido otras ediciones y que se hace especialmente evidente en contraposición de la Japan Weekend, que en su última edición ocupaba tres pabellones inmensos.
Pero ojo, este hecho no significa que la feria se quedase pequeña o faltaran cosas, más bien había de todo en su justa medida. Otro punto a analizar es la lista de invitados, uno de los grandes reclamos de la feria. Si cuando la empresa Easyfairs Iberia se hizo con los derechos de la antigua ExpoCómic, tiró la casa por la ventana consiguiendo traer a maestros del cómic de la talla de Frank Miller, Brian Azzarello, Bill Sienkiewicz, Chelsea Cain o Fabian Niecieza y a actrices de renombre como Jenna Coleman ('Doctor Who') o en ese momento la famosísima Lena Headey ('Juego de Tronos', 'Las Crónicas de Sarah Connor'), este año la lista ha dejado mucho más que desear, aunque si podemos destacar entre los invitados a la dibujante Jill Thompson, a Mark Bagley, Al Ewing o R.B Silva.
La explicación de todo esto es sencilla, y es que a diferencia de las ediciones anteriores, esta vez ha sido la empresa Conceptum la que se ha encargado de la organización, lo que quizás también explique el porqué este año no Heroes Manga. Es posible que todo les haya pillado muy precipitado. Otro factor negativo era el menor número de editoriales, tiendas de cómics exclusivas y artistas que había este año en la feria, motivo al que quizás podemos achacar a que el evento se celebrase en las mismas fechas que las del Salón del Cómic de Zaragoza, otro evento comiquero con mucha tradición entre los seguidores del noveno arte.
¿Y cómo ha suplido la organización estos inconvenientes? Pues con bastante detalle por su trabajo. Para empezar, la zona VIP con contenidos exclusivos solo para unos pocos con gran billetera ha desaparecido, y al no haber figuras tan famosas de las que tirar, se han realizado multitud de coloquios, conferencias y talleres para los asistentes.
Otro acierto ha sido incluir la zona Guest Alley. A la maravillosa zona de Artist Alley de la que siempre nos hemos declarado fan, dónde un montón de dibujantes y artistas semiprofesionales muestran y venden sus pequeñas obras de arte dibujadas en papel para todo el mundo, se ha sumado una zona donde artistas muy conocidos saludaban y firmaban a todo aquel que quisiera. Allí se pudo ver a la propia Thompson junto a otros como Víctor Santos, Andrés Guinaldo, Stefano Martino, Heather Antos o los locales Jorge Jiménez, el periodista y guionista Dayoscript y el dibujante Salva Espín, con una fila de gente para firmarle interminable después de haberse convertido en una celebridad tras su paso por el programa de televisión 'La Resistencia'.
¿Y cuáles son las conclusiones de todo esto? La verdad es que no parecen que sean malas. Las entradas de venta anticipada online del primer día se agotaron enseguida, algo que no recuerdo que hubiese pasado antes y la organización ha declarado que se obtuvo un récord de asistencia en una jornada, superando los 40.000 visitantes. Aunque no haya sido la mejor edición de la feria, habrá que dar confianza a los nuevos organizadores al igual que se lo dimos a los anteriores y no nos fue nada mal.
jueves, 10 de octubre de 2019
ÉRASE UNA VEZ... EN HOLLYWOOD: TARANTINO NOS DA UN PASEO EN CADILLAC POR LA CALIFORNIA DE SU INFANCIA
El nuevo largometraje de Tarantino, estrenado este verano en las salas de todo el mundo, no ha vuelto a dejar indiferente a nadie. Un director que genera respuestas de todo tipo, desde las personas que lo adoran, sea por unos motivos o por otros de su cine, hasta lo que los que no le convencen o directamente no le soportan.
Lo que está claro es que el director es una de las figuras más importantes de las dos últimas décadas de esta industria, un autor que ha sabido crearse una marca propia a base de utilizar elementos del cine con el que creció y aprendió y mezclarlos y transformarlos de una manera única y diferente al resto. Estas influencias se verán más presentes que nunca en su nueva obra.
Antes de su estreno había mucha expectación por ver la que sería su novena película de su filmografía (sin contar con 'El cumpleaños de mi mejor amigo', su primer proyecto que hizo cuando apenas estaba comenzando en esto y que se encuentra inacabada debido a que un incendio quemó parte del metraje o proyectos que realizó en conjunto como 'Four Rooms' o 'Grindouse', además de otros largos en los que ha trabajado solo como guionista) y la que se supone que será su penúltima obra (aunque lleva años amenazando con su retirada y ya nadie sabe si creérselo o no).
Parte de la expectación del largometraje venía por ser una obra del autor y por la época donde se iba a ambientar, pero también influía mucho el reparto estelar que tiene, comandado por las estrellas del cine Brad Pitt, Leonardo Di Caprio y Margott Robbie. Esto, que es algo que se hace con frecuencia, suele ser un error del público. Al ver un buen reparto en el casting, la obra automáticamente será buena, cuando sin embargo, deberíamos fijarnos primero y casi exclusivamente en su equipo creativo compuesto por el director y el guionista, pero es un fallo muy común y seguramente sea algo que ha cometido mucha gente antes y después de visionar esta obra.
Y es que poco después de su estreno, se podían leer y escuchar afirmaciones de todo tipo, desde algunos que la calificaban de "obra maestra" hasta otros que la achacaban de película sin sentido o hasta que era una pérdida de tiempo. Y realmente entiendo los motivos para unas afirmaciones tan contrapuestas. Pasado un tiempo de su estreno que nos ha servido para asentar la obra y reflexionar sobre ella, podemos poner algunos pensamientos por escrito para intentar analizar que es en realidad Erase una vez... en Hollywood:
Lo primero que podemos decir es que, a diferencia de la mayoría de películas comerciales norteamericanas, la obra te exige unos conocimientos previos sobre la época en que se sitúa la historia y los hechos que se viven en ese momento. Y no solo eso, también sobre el cine y televisión que se hacía en esos momentos. No es que sea algo imprescindible para disfrutar de la película, ya que considero que como mínimo, puede ser un producto de entretenimiento para cualquier tipo de espectador, pero si es cierto que la película recompensa a quienes conocen de antemano o han hecho un trabajo previo de antes de su visionado.
No es lo mismo partir de cero sin saber nada sobre ésa época que saber con anterioridad quién es Steve McQueen, haber oído la personalidad que se le atribuye a Bruce Lee o la historia del director Roman Polanski y su mujer Sharon Tate, así como los crímenes de la secta La Familia.
Pero aunque sea posible que algunos trucos de marketing hayan podido engañar al espectador, esto no es un biopic de Sharon Tate ni de Charles Manson, ni tampoco es una historia sobre una secta o el relato de un traumático crimen que se produjo en Hollywood.
Esta es la historia de la industria cinematográfica más importante del mundo en uno de los momentos más atractivos de su trayectoria. Y para ello nos muestra la historia de dos amigos que viven su vida dentro de ese hipnótico marco. Pero realmente, la historia tampoco va sobre ellos. Los dos protagonistas son herramientas para poder mostrarnos el Hollywood con el que un joven Tarantino que vivió al sur de Los Angeles creció.
Estamos ante la definitiva carta de amor al cine del director, un homenaje al cine y al oficio de la industria cinematográfica, en especial a un cine y una televisión clásica que se hizo en un momento determinado y que se estaba acabando, dando lugar a un nuevo cine comandado por personas como Roman Polanski. Todo esto lo veremos gracias a personajes como los dos protagonistas de la obra.
Gracias a Rick Dalton conocemos la historia de un actor que tras vivir una época de estrellato como estrella de televisión y de cine, tiene que reencontrarse y superar la crisis existencial que está viviendo. Por su lado, Cliff Booth representa a ese grupo de personas que no son estrellas y ni siquiera son conocidas para el público. a diferencia de las estrellas de cine, a quienes se decidió convertir en auténticos dioses en la época del cine clásico y seguimos así a día de hoy, pero que son igual de importantes para que un proyecto salga bien, como en este caso son los dobles de cine.
Las voces más críticas con la película dicen que no cuenta nada, que no pasa nada en ella, que la obra está llena de momentos que no hacen avanzar la trama y que solo sirven para distraer o engañar al espectador. Pero no es así del todo. El objetivo de Tarantino es invitarnos a dar un paseo en un Cadillac Coupe Deville de 1966 para mostrarnos como funcionaba esa industria y como respiraba esa ciudad en un momento muy particular, el final de los alegres años 60 y el comienzo de una nueva década que traerá una transformación en la sociedad y en el propio Hollywood.
¿Y qué pasa con Sharon Tate y con Charles Manson? Es cierto que podríamos decir que las escenas que nos muestran de la vida de la joven actriz no aportan nada a la resolución de la historia, pero creo que el director hace esto por dos motivos: Primero, como homenaje a la actriz en representación de una generación de actrices que lucharon por triunfar en esa época, mostrándonos a una joven casi angelical llena de luz, ilusión e inocencia, y segundo, para que al igual que Polanski, nos acabemos todos enamorando de este personaje y según se acerque el final, suframos pensando en el destino que le va a tocar de forma inevitable, al menos de forma aparente. Por su parte, la historia de Manson y su particular familia sirve como un elemento más de fondo que compone este ecosistema y que además esta vez si, nos acabará valiendo para avanzar la trama.
¿Y qué pasa con su final? Para cerrar este asombroso viaje por el Hollywood que el director idealizó de pequeño, Tarantino nos da una bofetada audiovisual para recordarnos que, lo que estábamos viendo todo el rato, al fin y al cabo es ficción, como todo lo que se rodaba por aquel entonces, y como buena ficción, el director se niega a asumir la realidad y nos muestra un final edulcorado, porque en el Hollywood de Tarantino no hay crueles asesinatos ni masacres, sino historias de enredo entre vecinos privilegiados que les servirán para realizar otras historias con las que entretener al espectador en el futuro, eso sí, con lanzallamas y ataques de perro de por medio.
Es posible que la obra se pase de metraje o que algunas secuencias se extiendan en exceso, que después del fallecimiento de su editora habitual Sally Menkes, sus siguientes obras montadas por Fred Raskin sean más largas de lo normal quizás no es casualidad, pero que queréis que os diga, al igual que me pasó con el paso en caballo de 'Django desencadenado' y la puesta teatral de 'Los odiosos ocho', yo me lo he pasado bomba con este paseo por una época que seguro no fue tan idílica como nos la pinta, pero es parte de la fábula que nos cuenta el director. Por todos estos motivos al acabar la película solo pude decir: "No puede haber acabado todavía, por favor". Pero hasta las mejores historias tienen un final.
Lo que está claro es que el director es una de las figuras más importantes de las dos últimas décadas de esta industria, un autor que ha sabido crearse una marca propia a base de utilizar elementos del cine con el que creció y aprendió y mezclarlos y transformarlos de una manera única y diferente al resto. Estas influencias se verán más presentes que nunca en su nueva obra.
Antes de su estreno había mucha expectación por ver la que sería su novena película de su filmografía (sin contar con 'El cumpleaños de mi mejor amigo', su primer proyecto que hizo cuando apenas estaba comenzando en esto y que se encuentra inacabada debido a que un incendio quemó parte del metraje o proyectos que realizó en conjunto como 'Four Rooms' o 'Grindouse', además de otros largos en los que ha trabajado solo como guionista) y la que se supone que será su penúltima obra (aunque lleva años amenazando con su retirada y ya nadie sabe si creérselo o no).
Parte de la expectación del largometraje venía por ser una obra del autor y por la época donde se iba a ambientar, pero también influía mucho el reparto estelar que tiene, comandado por las estrellas del cine Brad Pitt, Leonardo Di Caprio y Margott Robbie. Esto, que es algo que se hace con frecuencia, suele ser un error del público. Al ver un buen reparto en el casting, la obra automáticamente será buena, cuando sin embargo, deberíamos fijarnos primero y casi exclusivamente en su equipo creativo compuesto por el director y el guionista, pero es un fallo muy común y seguramente sea algo que ha cometido mucha gente antes y después de visionar esta obra.
Y es que poco después de su estreno, se podían leer y escuchar afirmaciones de todo tipo, desde algunos que la calificaban de "obra maestra" hasta otros que la achacaban de película sin sentido o hasta que era una pérdida de tiempo. Y realmente entiendo los motivos para unas afirmaciones tan contrapuestas. Pasado un tiempo de su estreno que nos ha servido para asentar la obra y reflexionar sobre ella, podemos poner algunos pensamientos por escrito para intentar analizar que es en realidad Erase una vez... en Hollywood:
Lo primero que podemos decir es que, a diferencia de la mayoría de películas comerciales norteamericanas, la obra te exige unos conocimientos previos sobre la época en que se sitúa la historia y los hechos que se viven en ese momento. Y no solo eso, también sobre el cine y televisión que se hacía en esos momentos. No es que sea algo imprescindible para disfrutar de la película, ya que considero que como mínimo, puede ser un producto de entretenimiento para cualquier tipo de espectador, pero si es cierto que la película recompensa a quienes conocen de antemano o han hecho un trabajo previo de antes de su visionado.
No es lo mismo partir de cero sin saber nada sobre ésa época que saber con anterioridad quién es Steve McQueen, haber oído la personalidad que se le atribuye a Bruce Lee o la historia del director Roman Polanski y su mujer Sharon Tate, así como los crímenes de la secta La Familia.
Pero aunque sea posible que algunos trucos de marketing hayan podido engañar al espectador, esto no es un biopic de Sharon Tate ni de Charles Manson, ni tampoco es una historia sobre una secta o el relato de un traumático crimen que se produjo en Hollywood.
Esta es la historia de la industria cinematográfica más importante del mundo en uno de los momentos más atractivos de su trayectoria. Y para ello nos muestra la historia de dos amigos que viven su vida dentro de ese hipnótico marco. Pero realmente, la historia tampoco va sobre ellos. Los dos protagonistas son herramientas para poder mostrarnos el Hollywood con el que un joven Tarantino que vivió al sur de Los Angeles creció.
Estamos ante la definitiva carta de amor al cine del director, un homenaje al cine y al oficio de la industria cinematográfica, en especial a un cine y una televisión clásica que se hizo en un momento determinado y que se estaba acabando, dando lugar a un nuevo cine comandado por personas como Roman Polanski. Todo esto lo veremos gracias a personajes como los dos protagonistas de la obra.
Gracias a Rick Dalton conocemos la historia de un actor que tras vivir una época de estrellato como estrella de televisión y de cine, tiene que reencontrarse y superar la crisis existencial que está viviendo. Por su lado, Cliff Booth representa a ese grupo de personas que no son estrellas y ni siquiera son conocidas para el público. a diferencia de las estrellas de cine, a quienes se decidió convertir en auténticos dioses en la época del cine clásico y seguimos así a día de hoy, pero que son igual de importantes para que un proyecto salga bien, como en este caso son los dobles de cine.
Las voces más críticas con la película dicen que no cuenta nada, que no pasa nada en ella, que la obra está llena de momentos que no hacen avanzar la trama y que solo sirven para distraer o engañar al espectador. Pero no es así del todo. El objetivo de Tarantino es invitarnos a dar un paseo en un Cadillac Coupe Deville de 1966 para mostrarnos como funcionaba esa industria y como respiraba esa ciudad en un momento muy particular, el final de los alegres años 60 y el comienzo de una nueva década que traerá una transformación en la sociedad y en el propio Hollywood.
¿Y qué pasa con Sharon Tate y con Charles Manson? Es cierto que podríamos decir que las escenas que nos muestran de la vida de la joven actriz no aportan nada a la resolución de la historia, pero creo que el director hace esto por dos motivos: Primero, como homenaje a la actriz en representación de una generación de actrices que lucharon por triunfar en esa época, mostrándonos a una joven casi angelical llena de luz, ilusión e inocencia, y segundo, para que al igual que Polanski, nos acabemos todos enamorando de este personaje y según se acerque el final, suframos pensando en el destino que le va a tocar de forma inevitable, al menos de forma aparente. Por su parte, la historia de Manson y su particular familia sirve como un elemento más de fondo que compone este ecosistema y que además esta vez si, nos acabará valiendo para avanzar la trama.
¿Y qué pasa con su final? Para cerrar este asombroso viaje por el Hollywood que el director idealizó de pequeño, Tarantino nos da una bofetada audiovisual para recordarnos que, lo que estábamos viendo todo el rato, al fin y al cabo es ficción, como todo lo que se rodaba por aquel entonces, y como buena ficción, el director se niega a asumir la realidad y nos muestra un final edulcorado, porque en el Hollywood de Tarantino no hay crueles asesinatos ni masacres, sino historias de enredo entre vecinos privilegiados que les servirán para realizar otras historias con las que entretener al espectador en el futuro, eso sí, con lanzallamas y ataques de perro de por medio.
Es posible que la obra se pase de metraje o que algunas secuencias se extiendan en exceso, que después del fallecimiento de su editora habitual Sally Menkes, sus siguientes obras montadas por Fred Raskin sean más largas de lo normal quizás no es casualidad, pero que queréis que os diga, al igual que me pasó con el paso en caballo de 'Django desencadenado' y la puesta teatral de 'Los odiosos ocho', yo me lo he pasado bomba con este paseo por una época que seguro no fue tan idílica como nos la pinta, pero es parte de la fábula que nos cuenta el director. Por todos estos motivos al acabar la película solo pude decir: "No puede haber acabado todavía, por favor". Pero hasta las mejores historias tienen un final.
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